Recuerdo que conocí el barrio por casualidad, visitando a un amigo nuevo. Aunque al principio me perdí en una diagonal hostil, me resultó una mezcla encantadora de Paternal con Villa Crespo. “Yo viviría acá” pensaba mientras caminaba buscando la dirección de mi amigo.
En ese momento vivía en Palermo, en un lugar muy ruidoso y caótico. Se vencía el contrato de alquiler y me tenía que ir.
Buscaba desesperadamente mi primera casa propia en un lugar tranquilo.
Encontré el aviso por internet. Era el barrio que había conocido semanas atrás. Me fui corriendo a encontrarme con la mina de la inmobiliaria, sujeto completamente despreciable para cualquier persona que se enfrenta con una búsqueda de un departamento.
Llegué a la cita, miré la puerta, subí las escaleras, entré al departamento y respiré hondo. Había encontrado mi departamento.
Pics & txt: Luciana Esnaola.
© 2009| domiciliomagazine | All Rights Reserved











